En pleno año 2100, el egocentrismo se ha vuelto el ácido sulfúrico de las adicciones modernas: un hit del pánico con su veneno mental. En H20, el Imperio de los Yacimientos de Hielos Antárticos, sobrevive una generación de jóvenes iconoclastas de elite, atrapados en las garras de una enfermedad abominable, impulsiva y compulsiva. Y ese tóxico caldo de cultivo en el cerebelo, muta en diferentes obsesiones, alimentándose como un demonio negro con su atractivo cruel e irreprimible.En la errada búsqueda de la libertad, los adolescentes nos hemos transformado en adictos a algo. Para nosotros es un dulce y sagrado veneno, que en su fase terminal carcome cuerpo, mente y alma. Levantas un ladrillo y encuentras enjambres, manojos de sufrientes adictos y adictas. Los hay a las sustancias, a las personas y las relaciones patológicas, al sexo compulsivo y la pornografía, a la comida, al juego, al dinero, a las cirugías estéticas, a Internet, al deporte, al poder, a la literatura, en fin, la lista es dolorosamente larga, cruel y, lo que es peor, aumenta en el crepúsculo triste de nuestros miedos y ansiedades.
Los jóvenes del jet set de H2O no deseamos enfrentar las peripecias de la cotidianeidad. Las almas con código de barras, languidecemos, nos derretimos en una maraña de incomprensiones por culpa de la baja autoestima. Le tememos a los ritmos, pulsaciones y latidos de nuestros corazones enquistados con pus y costras secas. La felicidad artificial crea un fugaz placer que no logra llenar el vacío interior. Nada que hacerle: vivimos en un circulo vicioso, en un callejón sin salida de auto lamentación.
La degeneración de las castas y gethos sobrevivientes de la Guerra Bacteriológica entre oriente y occidente, exhala el vapor corrosivo capaz de amputar los sentimientos. Los Nerviosos Individualistas necesitamos, de forma imperiosa, que la pandemia adormezca el temor a los fuegos espirituales de la libertad. Nos atemoriza la democracia del amor liberal. Por miedo a cambiar el switch, optamos por la esclavitud, por la dictadura de las ideas conservadoras.
Cuando fallezca el Emperador de H20, Su Excelencia, Nuestro Guardián Terrenal, no podrá llevarse nada de este mundo: ni el nombre, ni el prestigio, ni el dinero, menos el poder. Tendrá que dejarle todo a los gusanos. El Rey del Agua se irá desnudo a vagar por el universo, dando botes de una dimensión a otra. Sin posesiones, sin éxito, sin fama, su ego arderá a lo bonzo en el Purgatorio de su crueldad histórica. Y quizás en ese preciso momento, los Sobrevivientes del Holocausto Radioactivo, convertiremos su espíritu en una flor de pétalos multicolores.
En H20, abundan los caníbales con olor a fritanga, a naftalina. Insectos indefensos arrastrando pesadas mochilas cargadas con el plomo invisible de las debilidades y defect
os de carácter. Nadie quiere perder para ganar. Todos quieren ganar a cualquier costo, no aceptan perder ni medio centímetro de egoísmo. Hordas de trastos apolillados pululan por las calles. Tribus urbanas con los sueños rotos.Vuelvo rescatado de la chicharra de mis pensamientos crípticos. El repugnante letargo químico aun circula en mis venas. Me siento mareado, podrido interiormente. Me duele la cabeza, desde la médula hasta la cuenca de los ojos. La realidad se torna confusa: sufro un severo shock al ser rescatado desde un apacible e imaginario paraíso playero hacia la cruda realidad de este imperio post-moderno sin alma.
Por unos instantes, creo estar girando al interior de una batidora: un milk shake de tripas con crema chantilly y un marrasquino en la sien, de adorno.
-¡Vivir el presente duele, el dolor pudre la mente y se vuelve insoportable!
La frase emana de una voz con tono de lija. La frase zumba sobre los rieles de una montaña rusa abriéndose paso en espiral hasta mis frágiles tímpanos. La luz externa incomoda los ojos. Refriego los párpados, enfoco la visión, con dificultad. Me encuentro en el interior de un imponente armatoste metálico: Un Bunker.
Soy un muñeco de trapo, sentado junto a un grueso cristal blindado de la ventana de un campo de concentración. Sentada en un sillón frente a mí, hay una hermosa y sexy treintañera, dueña de una mirada inhóspita. La mujer modela una ajustada blusa y una boina roja sobre la cabeza con el slogan “adicta al sexo ”, inscrito en letras doradas. Lleva el pelo corto azabache y los labios fuertemente pintados con rouge rojo sangre. Sus manos son ampulosas y sus pies están enfundados en unas largas botas verde limón de látex que trepan como hiedra venenosa hasta sus muslos. Usa una minifalda majaderamente corta.
Somos vigilados por cámaras de televisión en cada momento.
- Soy el General Carroña, Comandante en Jefe del Bunker, el Corvo Andino, recinto militar cordillerano que ha sido re-acondicionado como Clínica de Adicciones Múltiples como soporte para este reality show. Le informo jovencito, que ha sido seleccionado como participante para ser tratado de su adicción enfermiza a la Literatura frente a los ojos de millones de espectadores. No está demás recordarle que está bajo mi custodia personal y que desde este preciso momento, tiene prohibido leer y escribir.
Carroña les acaba de anunciar el Toque de Queda a mis neuronas. Nos quedamos un rato en silencio.
-Señorito, Dante Alegría, a continuación procedo a presentarle a la primera compañera del reality. Ella es Carnívora, adicta a los hombres y las relaciones enfermizas con magíster en autodestrucción - agrega, con la soberbia heredada por la rígida formación del inescrupuloso mundo del paper miter.
Carnívora esgrime una sonrisa de hielo seco extraída con tirabuzón. Huele a desinfectante, posee una mirada rígida, de yunque oxidado. Es dueña de un candor extraño: una mezcla entre femme fatal de night club de puerto de mala muerte, mezclado con la solemnidad de una mosquita muerta capaz de extraerte el cerebro con sus largas y afiladas uñas, en un chistar de dedos.Inspecciono de reojo a Carnívora, tazándole la anatomía. La muñeca sexy usa la camisa con tres botones desabrochados. Exhibe un generoso escote, reluciendo sus grandes pechos rellenos de silicona. Ella me observa detenidamente y luego, se lame los labios como en una abierta burla hacia un ser de alma indefensa. Abre las piernas y me enseña los calzones con dibujitos de calaveras que lleva puestos debajo de su minifalda, anoréxica. Sus hormonas sacan chispas del enchufe de su entrepierna. Es una salamandra desquiciada.
Apostado contra el vidrio, hago un ademán de asco. Carnívora se mofa en mi cara de mi timidez, brindándome una risita perversa, sádica, lujuriosa, de mercenaria criolla. Està dispuesta a ganar esta competencia televisiva.
Miro de reojo al tosco General. El tipejo es un cincuentón fornido, varonil. Usa un fino bigote. Tiene las patillas canosas, las cejas copiosas y la cara marcada de arrugas. El pigmento de sus ojos negros de vampiro chupa sangre tiene la cara de la muerte impregnada en los iris. Su pelo marcadamente corto asemeja las púas de un erizo. Calza unos elegantes mocasines de piel de guanaco .
-¡Que tierno, un Centro de Concentración transformado en hospital psiquiátrico gracias al fundamentalismo de la TV- respondo, a regañadientes, sin levantar la vista.
Al parecer no soy el único iconoclasta con la sangre podrida.
Las horas transcurren con lentitud. No dejan de grabarnos en todo momento y todo lugar.
-Me duele la cabeza...por favor, no deseo que me observan más - le respondo, molesto por su insistencia de mantener un inútil diálogo con mi adolorido hipotálamo con tal de mantener la sintonía televisiva.
-Ah, le salió el habla al Señorito, se le despertó la lengua a la Bella Durmiente - responde el General Carroña, con su mente disfuncional.
Miro el exterior por la ventanilla del bunker. El cielo estalla en bocanadas naranjas y rojas. Comienza a lloviznar. Un gran pájaro plateado sobrevuela la necrópolis, mientras una bandada de cóndores autóctonos, se disputan la carne agusanada de una cría de dromedario Andino.
-Señorito Dante, ¿porqué insiste en ser escritor clandestino... Usted sabe que ese oficio rebelde es considerado un acto subversivo en H2O.. y que los libros impresos están prohibidos constitucionalmente- volvió al ataque el General Carroña con su afilada lengua de navaja.
-Quiero escribir para transformar mi alma triste en un viajero de luz inmortal- respondo, tiernamente.
-Señorito Dante. Déjeme decirle que está más loco que una cabra... al parecer se le corrió una teja. Creo que le hará muy bien la estadía en el Corvo Andino. La dura exigencia militar hará que recobre el sano juicio. A los niñitos mimados como ustedes, tan frágiles, los uniformados debemos enseñarles a transformarse en hombres con temple de hierro- escupió su discurso emancipador, el General Carroña.-¿Sano juicio? El que tenga sano juicio en este año 2100 que arroje el primer libro salvado de la hoguera. Este Imperio Sureño llamado H20 carece de juicio y sobre todo, de sanidad. Es un imperio cruel, egoísta, miserable, sin futuro- respondo, apasionadamente.
-Señorito Dante, debería agradecer pertenecer a la elite de familias pudientes pro-gobierno. El deber de nosotros los uniformados es mantener el orden y proteger a la nación de las hordas de harapientos incultos que pululan por las extensas tierras de la próspera nación tratando de usufructuar nuestro preciado oro blanco, los recursos hídricos de H20.
-Ustedes son los ideólogos de la injusticia social. Los inventores de la Revolución de la UF, los chef de la mal administrada torta del dinero y el dominio de los medios de comunicación. Con la TV, la Caja Idiota, han destruido la felicidad en este país.
-Señorito, Dante Alegría, no sea ingenuo: H20 es la Primera Potencia Mundial de la actualidad y eso...gracias al coraje de nuestro ejército sanguinario. Nos regimos por un sabio modelo neo-fascista, anti-ecológico, anti-cultural. Somos los elegidos del universo para gobernar a las mayorías inferiores.
Pertenezco a la generación del Coño Sur marcada por el acelerador de partículas, la clonación humana y el tráfico mundial de agua: la fuente liquida de la vida, el preciado oro blanco del 2100. Nunca lograr silenciar mi escritura: se avecina una gran revolución.
CONTINUARÁ...










